A pesar de la mala racha de trabajo, obligaciones y agobios que estoy teniendo, me siento muy satisfecho y complacido con mi esclavo. Cada vez estoy más convencido de que el camino que hemos emprendido juntos llegará a buen término, pues estamos logrando avances que hasta hacer unos meses parecían inalcanzables. Y eso a pesar de que esa "vida paralela", como la llama mi esclavo, a veces se nos imponga en toda su crudeza. Hay situaciones a las que uno no puede sustraerse, condicionantes que limitan las posibilidades de ambos.. pero aún y con todo ahí estamos. Avanzando.
Y ese pensamiento me provoca, a pesar del cansancio y mal humor que últimamente experimento, una amplia, grata y satisfactoria sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario