sábado, 3 de marzo de 2012

El AMO escribe (IV). Reflexiones (propias... y ajenas, tomadas de Miria Hunter )


La realidad de ser un esclavo


Estás en ello. Veo los progresos y estoy muy satisfecho contigo, esclavo. Por eso creo que es útil que leas este post, que va dedicado a ti en primera instancia y a todos aquellos que se acaban de entrar en este mundo. 

He visto muchos sumisos llegar a este modo de vida esperando que todo sea como un sueño: perfecto. No quiero arruinar los sueños de nadie, o hacerle desistir de esta vocación, pero lo que sí quiero es explicar cómo son las cosas en la realidad. Ser un esclavo puede ser una vida maravillosa: todo lo que quisieras ser. Es incluso más de lo que pudieras esperar que fuera, y si alguien hubiera explicado estas realidades antes de tomar la decisión, la transición sería mucho más fácil. Me estoy dirigiendo a las personas que quieren ser esclavos 24/7.
Primero, es necesario descubirir unas pocas cosas, por ti mismo, sobre ti mismo ¿Deseas realmente una relación 24/7? Quizás solo desees practicarlo durante una sesión. Quizás desees solamente sentirte esclavo durante un cierto tiempo. Tú eres quien tiene que resolver tus dudas acerca de tus verdaderas necesidades, ser valiente para admitir que en realidad te sientes esclavo full-time (hace falta valor para digerirlo) o si por el contrario sólo responde a una excitación puntual y pasajera.
Segundo, tienes que aprender a ser honesto contigo mismo. Decidir qué es lo que estás dispuesto a hacer y qué no, y qué cosas quizás podrías estar dispuesto a hacer. Busca dentro de ti mismo qué es lo que realmente quieres y cuando lo encuentres, sé honesto con quien quieras compartirlo. No te comprometas a algo por largo tiempo sabiendo que no vas a ser capaz de llevarlo a cabo. Pregúntate a ti mismo cuestiones difíciles, pues ésas son las respuestas que más valen y que más te orientarán.
¿Estás preparado para entregar a alguien el 100% de control sobre tu vida? Un esclavo 24/7 hace esto, poco a poco, pero lo hace. El juego de roles puede significar entrar en este tipo de relación sólo por el tiempo acordado entre ambos, durante el cual el Amo tendrá el control total. Pero una vez que la sesión ha terminado, todo  vuelve a la normalidad. ¿Te deja esto mal sabor de boca? ¿Sientes que te hace falta más? Entonces sigue leyendo.
¿Te gusta la música country? Quizás te guste más el rock. Considera esta situación. El Amo al que perteneces y llevas su colar, puede que le guste solo la música clásica u otro tipo de música que a ti no te agrade. ¿Estas preparado para dejar esta elección y oír solo SU música? No es una opción el que tú puedas disfrutar de estos pequeños placeres cuando lo desees. Estas limitaciones se pueden aplicar a muchos momentos de tu vida, tales como ver la televisión, elegir la comida... cualquier cosa en cualquier momento. ¿Hay algún tipo de ropa que te guste en especial? Si tu Amo no lo aprueba o no le gusta, puede que tengas que vestir de una forma totalmente diferente a la que tú hubieras decidido. Él puede dejarte preparada la ropa que debes ponerte cada mañana. ¿Estás preparado para atenerte felizmente a Sus elecciones? ¿Estás preparado para cambiar tu estilo de peinado, el largo del pelo, eic. para complacer a tu Amo? Todo esto le pertenecerá  una vez que aceptes llevar su collar... Puede que el no quiera que lleves nada de ropa en un momento determinado. Recuerda, le has otorgado todos los derechos para que decida por ti.

¿Tienes una silla favorita o, un sitio donde te guste sentarte ? Tu Amo decidirá dónde te sientas, si en una silla, en un sofá o en el suelo. Tendrás que pedir permiso incluso para tumbarte en la cama... Muchos esclavos tienen permiso para sentarse sobre un almohadón sobre el suelo sin tener que pedir permiso, pero poco más. Tendrás que pedir permiso incluso para sentarte a la mesa a comer con tu Amo.
Ha sido un largo y duro día en el trabajo. Llegas a casa y lo único que deseas es relajarte en el sofá e irte pronto a la cama. Bien, pues no puedes hacerlo. Estés cansado, enfermo, o sólo de mal humor no tienes ninguna excusa para las tareas que tengas que hacer. El irse a la cama puede haber sido prefijado a unas horas por el Amo, incluso aunque tú no tengas sueño o pongan en la televisión un programa que te interesa especialmente. NO existe un “estoy demasiado cansado” o “un no me encuentro bien” (excepto situaciones particulares que deberán tratarse de antemano con el Amo). AUNQUE TU Amo te haya excusado de tus quehaceres y tareas, sigues siendo responsable de que sus deseos y necesidades sean satisfechos. Es tu obligación informar a tu Amo de tu estado físico. Uno de sus principales trabajos es cuidar y proteger las posesiones de tu Amo, y un esclavo es lo más preciado que un Amo tiene.  Así como informes a tu Amo de cómo te sientes, Él se asegurará de que las tareas que te encomienda son aptas para tus capacidades en ese momento.
Muchos se acercan a esta forma de vivir buscando ser usados sexualmente, para servir los caprichos de su Amo, y no consideran otros aspectos. Pero la parte principal de ser un esclavo es estar al servicio de su Amo, y no servirse de su Dueño para satisfacerse uno mismo. Sin embargo, estar siempre disponible para Él, en todo momento, es también una expectativa no declarada. La vieja excusa de “esta noche me duele la cabeza” no funciona en una relación AMO/esclavo. Para proporcionarle placer a Él, tú tienes también que expresarle el gozo que experimentas al ser Suyo. NUNCA hagas sentir a tu Amo que Él es una tarea más para ti, algo que preferirías no hacer pero lo haces sólo porque tienes que hacerlo. Si tu Amo te dice que hagas algo, no es cuestión tuya el cuestionárselo. Tienes que hacerlo sin preguntar. Más tarde (si lo tenéis así acordado en vuestra relación)  puedes pedirle permiso para hablar en igualdad de condiciones. Si te da permiso, será tu oportunidad para preguntar tus dudas. Sin embargo, es importante preguntar de forma que no cuestiones su autoridad, pero al mismo tiempo satisfagas tu curiosidad.
¿Crees que ser esclavo significa sentirse coaccionado, forzado en la servidumbre? ¿Crees que no puedes hacerlo a menos que no seas coaccionado? Piensa en ello. Los esclavos entran en este tipo de relación de FORMA LIBRE por su propio deseo. NO existe hoy en día la esclavitud forzada; es una cuestión de elección, la TUYA. Tú eres el único que decide otorgar ese poder a tu Amo. Harás las cosas, no porque seas obligado a obedecer, sino porque lo NECESITAS. Es cierto, durante vuestra relación estarás obligado a veces a hacer ciertas cosas que no te apetezcan o no te gusten , pero nunca será nada que vaya en contra de quién eres. Tu Amo puede sentir que obedeciéndole te ayudará a crecer en la mejor persona que puedes ser, o te ayudará a romper cualquier inhibición que tengas.

¿Cómo es tu temperamento? ¿Se te pasan rápido los enfados y disgustos?  O eres de esos que se echan todo a la espalda y después te quejas y te enfurruñas porque te sientes herido? Un Amo no desea tener un zombi por esclavo al que hay que decirle absolutamente todo cómo debe hacerse. Un esclavo debe ser adiestrado, cierto, pero a cualquier Amo le estimula más un esclavo que aprende... Aprender cuándo y cómo  decir o hacer las cosas será muy importante en vuestra relación.  Si no le dices a tu Amo cuándo algo te molesta, no tienes ningún derecho a disgustarte por ello. Ningún Amo puede leer tu mente: hasta que tú no se lo digas Él no puede saberlo. La clave, como he mencionado antes, es cómo decírselo.
Tu autodisciplina es muy importante en vuestra relación. ¿Dejas las cosas para el último momento? Esto no lo podrás hacer cuando seas propiedad de tu Amo. Habrá tareas y cosas que hacer asignadas por tu Amo que  tendrán un tiempo prefijado para que ser realizados, y siempre según Sus criterios, no los tuyos. Los deseos y necesidades de tu Amo estarán siempre antes que los tuyos propios. Autodisciplina es igual que autocontrol. Tu habilidad para completar las tareas asignadas por tu Amo será muy importante. Como esclavo, necesitarás poder controlar tus propias acciones lo suficiente como para mantenerte dentro de los límites marcados por Él. Si te dice que no puedes hacer algo, simplemente no puedes. Hacerlo en este caso y no decírselo a es no hacerlo bien. En el caso de una relación AMO/esclavo, lo que tú no sabes puede hacerte daño no sólo a ti, sino también a la relación por la que has trabajado duramente por construir. Incluso una simple mentirijilla puede destrozar la confianza tan necesaria para realmente crear este tipo de relación.
En referencia a los deseos y necesidades, ¿realmente conoces la diferencia entre ambas? Si realmente no las conoces te recomiendo fervientemente que resuelvas esta duda antes de entrar a servir como esclavo a alguien. Algunas veces es difícil distinguirlas, pero esto se volverá más importante de lo que piensas. Tu Amo se ocupará y cuidará de que todas tus necesidades sean cubiertas, pero los deseos serán de Él, que permitirá o no según le parezca adecuado. Las necesidades son aquellos requisitos de la vida que nos permiten permanecer física y mentalmente saludables. Nos permiten crecer emocional y espiritualmente. Si puedes sobrevivir sin algo, eso es un deseo. Los deseos son cubiertos normalmente como recompensa por una buena conducta.
Para ser un esclavo, habrá muchas cosas que tienes que aprender a aceptar por ti mismo y adaptarte a ellas. Tu propósito principal en la vida será  ver el placer de tu Amo (tanto mental como físico) en la forma que Él lo desea.  Para llegar a esto, tendrás que aprender bien de tu Amo. Descubrir qué le gusta y qué le disgusta. En esto no me refiero al tema sexual solamente. Aprenderás que el sexo es sólo una pequeña parte de vuestra relación. Aprende a anticiparte en cada deseo y necesidad sin necesidad de que te empuje a ello. Sus necesidades y deseos guiarán sus estímulos intelectuales, su placer físico, su soporte emocional y muchas otras cosas únicas para Él que redundarán en ti. Recuerda, físicas no significa sexuales. El placer físico puede incluir el sexo, pero no está limitado a ello: caricias, gestos, actitudes, comportamientos, texturas, ropa, colores, etc. Será tu trabajo el asegurarte que sus placeres físicos son completados en cualquier forma. Piensa en los cinco sentidos y haz que su entorno de placer a todos ellos. Nunca olvides que el elemento más placentero de todo su entorno debes ser tú.
Como su esclavo, será cuestión tuya el imaginar o pensar qué complace a tu Amo. NO tienes por qué estar preguntando constantemente por las cosas más básicas, tienes que aprenderlas. Si su vaso está vacío, discreta y silenciosamente lo rellenas. Recuerda, esto lo haces por su placer, no por el tuyo. Solo porque Él no se haya dado cuenta o no te haya elogiado no quiere decir que lo estés haciendo mal. Mira su cara. ¿Le ves cómodo? Si ves su cara feliz y contenta lo estás haciendo bien. Recuerda siempre que haces esto por Él, no por tu propia satisfacción. Tu felicidad tiene que venir de servirle a Él y de su felicidad.
El objetivo de este post es asegurar que, cuando entres en este tipo de vida, lo haces con los ojos bien abiertos, sabiendo totalmente lo que te espera y se espera de ti. El camino no será fácil. Tendrás que volver a aprender cosas que dabas por sentado, cosas que simplemente hacías sin pensar, como el simple hecho de sentarte en una silla. Éstas son el tipo de cosas en las que uno nunca piensa... hasta que encuentras un Amo.
Todo lo que hayas aprendido antes de leer este artículo es probablemente verdad. Ser un esclavo es un mundo donde serás cuidado, donde podrás ser quien eres, pero muchas de las decisiones no están en tus manos, sino en las manos de tu Amo. Cualquier Amo serio quiere un esclavo  inteligente, con sentido del humor y sobre todo con una férrea y explícita voluntad de pertenecer. No hay ningún placer en poseer una persona sin personalidad que sólo se sienta y camina. Ser uno mismo es el mejor consejo que se puede dar.
Encontrarás, siendo un esclavo, todo lo que soñaste y mucho más si entras en esta forma de vida sabiendo más de lo que puedes esperar de ella. Partes de ti que nunca estuvieron completas se sentirán totalmente llenas. Con la renuncia al control encontrarás la libertad: libertad para descubrir y ser la persona que llevas dentro.
Nunca olvides que uno de los requisitos fundamentales para vivir este tipo de vida es la honestidad. Honestidad contigo mismo primero. Sin embargo, te darás cuenta de que esto no es tan fácil como parece. Una vez que aprendas a hacerlo, encontrarás tu propia paz y estará dispuesto para poder entrar a servir a tu Amo con una mente clara, sabiendo dónde estás y dónde quieres llegar. Cuando aceptas el collar de tu Amo, le estas dando todos tus derechos. Ser un esclavo significa dar mucho más que si fueras sólo un sumiso. Esclavo no es solo una palabra, es una forma de vivir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario