Sin duda, el collar es el símbolo de entrega y sometimiento por antonomasia. Por un lado hace que me identifique con mi papel de perro, recordando mi lugar y posición y por otro sirve como instrumento de control y de autoridad.
Es cierto que un simple collar no deja de ser un atrezo de mi relación como propiedad de mi AMO, pero sentir cómo me lo coloca mi AMO es algo muy satisfactorio, es una prueba de su aceptación, con él se forma un vínculo que va más alla del mero ritual de colocar el collar al esclavo, pues al quitarlo continuo sintiéndome por completo entregado y sometido. Pero no se puede negar que es una buena forma de comenzar una relacion con alguien superior auno, esperando de rodillas a ser aceptado y entendiendo que una vez que el AMO te lo pone se comienza un viaje juntos, de aprendizaje y de superación.
Creo que la parte más importante del collar es la argolla central, donde el AMO engancha la correa, las riendas para conducirme, sería un mero fetiche decorativo si al otro extremo no se encontrase la mano firme de mi DUEÑO.
Suele ser un fetiche recurrente en la mente de muchos sumisos, sin ir mas lejos yo también fantaseo con esperar a mi AMO de rodillas con el collar puesto y la correa en la boca para que me pasee o me lleve ha hacer mis necesidades, pero este simbolo va mucho más alla, determina la entrega sin restricciones a una persona en la que confias, que no has escogido por un calentón o a la ligera. Con el collar estás asumiendo tu condición, estás diciéndole al AMO que le reconoces como Ser Superior a ti, Ser al que debes obedecer y servir.

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